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Influencia e impacto de la tecnología y los nuevos espacios de aprendizaje en educación

La nueva revolución digital y la Industria 4.0 plantean un escenario futuro en constante transformación, en el que las empresas y organizaciones deben buscar soluciones innovadoras que les permitan trabajar adecuadamente en este nuevo entorno.

Con los recientes cambios en los procesos sociales, culturales y tecnológicos, uno de los mayores retos de la educación es conseguir un impacto significativo en la enseñanza y aprendizaje desde una visión adecuada al mundo global, formando a personas: diversas, cualificadas, creativas e innovadoras capaces de resolver los problemas de la sociedad y trabajar en las empresas del futuro. Por ello, si consideramos que las escuelas e instituciones educativas son generadoras de conocimiento, es importante que apuesten por transformase digitalmente. El mayor desafío es promover un ambiente de aprendizaje efectivo que apoye a los estudiantes en la adquisición de habilidades y destrezas que necesitarán para prosperar en el siglo XXI con una base metodológica común: aprender haciendo a través de un enfoque del proceso de enseñanza-aprendizaje multidisciplinar, innovador y flexible, capaz de promover un espíritu emprendedor.

Desde hace ya algunas décadas, estamos hablando de un cambio de paradigma educativo, de la necesidad de “Transformar la Educación”, considerando que ya no se estudia y se aprende como antes. En gran parte, esto es debido a los avances tecnológicos y a la necesidad de incorporar la tecnología a las aulas y desarrollar nuevos entornos de aprendizaje. Es importante tener en cuenta la influencia de la tecnología en el aprendizaje y en la mejora de los procesos cognitivos. Y con mayor motivo y tras el cambio sufrido en la educación durante la pandemia, debemos poner el foco en el rediseño de la enseñanza presencial y la virtual, teniendo en cuenta sus diferencias, y evaluando el impacto de su implementación y la transformación tecnológica necesaria de los espacios de aprendizaje.

La transformación digital permite realizar operaciones con precisión, mejorando la productividad y sostenibilidad. Por ello, poner la tecnología al servicio de la educación garantizará un acceso más ágil y efectivo al conocimiento, promoviendo entornos de enseñanza-aprendizaje innovadores, inmersivos e inclusivos.

Son muchas las instituciones educativas que están liderando grandes proyectos de transformación tecnológica y pedagógica, con el objetivo de que sus estudiantes estén preparados para asumir la transformación y el constante cambio de la sociedad. Transforman sus aulas en espacios de innovación educativa y generan comunidades de aprendizaje que, promueven un aprendizaje continuo, la autonomía y el trabajo colaborativo, la creatividad, el pensamiento crítico, la mejora de la cultura y el desarrollo personal.

El espacio tiene el poder de transformar, influyendo directamente en la forma de trabajar y en el desarrollo de las personas y de las organizaciones. Esta nueva cultura organizativa del siglo XXI y los avances tecnológicos han hecho que empresas, universidades y centros educativos busquen nuevos espacios que favorezcan la comunicación y el trabajo colaborativo, la mejora de sus procesos y el trabajo en remoto. Son espacios de coworking y nuevos entornos inteligentes de aprendizaje, resultado de transformar sus oficinas en espacios abiertos y flexibles, donde además de promover un cambio cultural mejoran sus procesos y desarrollan proyectos transversales y colaborativos, con el objetivo de mejorar la eficiencia y la experiencia de cada uno de los trabajadores y por ende, de sus clientes.

Algunas de las mejores instituciones y centros educativos del mundo, han iniciado procesos de transformación basados en la identificación de las tecnologías emergentes que causan un impacto significativo en la enseñanza-aprendizaje. Haciendo uso de la tecnología al servicio de la enseñanza-aprendizaje, desarrollando metodologías activas y utilizando como eje motor de la transformación de sus modelos educativos: el internet de las cosas, la próxima generación de plataformas LMS y la inteligencia artificial, como recursos que permiten tener una mejor experiencia de aprendizaje de sus estudiantes. Asimismo, el papel de los docentes también está evolucionando con el objetivo de ser promotores del cambio hacia un aprendizaje vivencial donde el alumno si sitúa en el centro de su experiencia de aprendizaje.

Uno de los pilares de la transformación de contextos educativos y empresas en España ha sido el proyecto Reinvent The Classroom (RTC) impulsado por HP e implementado por Grupo AE, que acompaña a los centros educativos en la transformación pedagógica y tecnológica. A este movimiento se suman numerosas empresas del ámbito tecnológico, creando sus laboratorios de experiencias educativas de innovación y educación, como es el ejemplo de Microsoft con la apertura de #MicrosoftEDULab.

Por otro lado, cada vez más, muchas escuelas y centros educativos han apostado por esta visión de los espacios de aprendizaje, relacionando la innovación con la trasformación del entorno de trabajo y estudio. Es el caso de Wapping High School, de Londres o el iHUB de Branksome School, en Canadá, En España, el Green Valley School ha convertido su espacio educativo en un entorno innovador donde la pedagogía, la tecnología y el espacio se reestructuran para dar servicio de la educación o el Aula Hipàtia, el Colegio Cor de María Valls diseñada especialmente para realizar actividades maker, con herramientas y recursos altamente tecnológicos, donde los profesores y alumnos puedan pensar, diseñar, crear y compartir educación STEAM para desarrollar nuevas formas de aprendizaje.

Rediseño de espacios 

El informe Effective Learning Environments de la OCDE, redactado a partir de estudios de casos de todo el mundo, extrae importantes resultados sobre el impacto positivo de la transformación de los entornos de aprendizaje tradicionales a enfoques pedagógicos y metodologías activas y entornos tecnológicos avanzados. Un claro ejemplo es el Centro de Exploración de Berkner en EEUU, creado como un espacio abierto a todos los estudiantes del Distrito Escolar Independiente de Richardson (Texas), con el objetivo de “repensar la integración STEM para todos y crear un espacio que acogiera a los profesores de todas las asignaturas y a los estudiantes de todas las edades”. Este carácter abierto a la transversalidad del conocimiento y al multigrado o multinivel educativo, ha tenido como pilar fundamental el diseño del espacio físico y el mobiliario, para promover habilidades y actitudes como la colaboración, la alfabetización digital y habilidades tecnológicas, la inteligencia emocional y la comunicación. Es un espacio educativo de vanguardia que ha permitido desarrollar experiencias de aprendizaje 360º, ayudando a los estudiantes a prepararse para los trabajos del futuro.

La relación entre el rediseño de espacios y la formación de los estudiantes en Educación Superior también ha sido secundada en España por la Universidad Complutense de Madrid con la creación de un aula abierta denominada “Hiperaula” en la Facultad de Educación y Formación del Profesorado. Numerosas escuelas de negocios como la School of Management de la Universidad Pompeu Fabra y universidades en todo el mundo, están liderando proyectos de transformación tecnológica y física de sus aulas y de sus espacios de coworking, como los “maker spaces” de la University of Southern California en Los Ángeles realizada por Herman Miller o las active Learning Clasrooms (ALCs) de McGill University.

Es importante que el estudiante tenga un papel activo en su aprendizaje y acercarle a un aprendizaje motivador, que le interese. Las instituciones educativas deben formar a sus estudiantes para su futuro profesional, haciéndoles crecer como personas y ciudadanos, además de contribuir a la mejora de sus habilidades, poner en valor su potencial y favorecer la adquisición de competencias. El objetivo principal es proporcionar el mejor entorno de aprendizaje posible, resultado de un proceso de transformación digital e innovación de su modelo educativo, aprovechando el valor de la tecnología al servicio de la educación y el rediseño de espacios de aprendizaje para prepararles para un futuro profesional, que potencie sus capacidades y atienda a su manera personal de aprender.

Por Silvia Carrascal, directora del Máster en Desarrollo Directivo para Mujeres STEM de la Escuela de Gobierno de la UCM y PhD Facultad de Educación y Formación de Profesorado UCM. 

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