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“Las empresas debemos apoyar a las jóvenes en su preparación para la industria 4.0”

Entrevistamos a Elena Fernández, subdirectora de Relaciones Internacionales, RSC y Sostenibilidad de Correos y profesora del Máster en Desarrollo Directivo para Mujeres STEM que la Fundación ASTI ha lanzado este curso en colaboración de la Escuela de Gobierno de la Universidad Complutense de Madrid.

¿Qué valor añadido pueden aportar las mujeres STEM en los procesos de transformación digital?

En un mundo VUCA como el actual, en constante transformación digital (y analógica), determinadas habilidades que no sólo tienen las mujeres, pero que quizá sí son más características del “liderazgo femenino”, contribuyen a que dicha transformación sea más fluida.

Las mujeres aportan un enfoque más holístico de la situación sin obviar los detalles. Están acostumbradas a ser “multitarea” y a resolver problemas de forma ágil. Cualquier proceso de transformación implica un acompañamiento y requiere superar determinadas resistencias y, ante estas situaciones, la empatía, la asertividad y el trabajo en equipo son clave.

Valoran el diálogo, como fuente de creatividad e innovación y al ser más flexibles,  son capaces de  reconocer e integrar distintas opiniones y propuestas.

¿Cuáles son los retos pendientes en el ámbito de la Industria 4.0 y la transformación digital?

A pesar de que el número de mujeres en carreras de ciencias ha aumentado,  sólo el 35% de los estudiantes matriculados en carreras STEM son mujeres. Ellas representan el 15% de los graduados de ingeniería, el 19% en informática y el 38% en matemáticas.

La industria 4.0 sigue siendo fundamentalmente masculina. Sin embargo, a pesar de que el reto es mayor en el caso de las mujeres, el reto de la preparación para la Industria 4.0 es global. En el último estudio de Millenials de Deloitte (2018), se concluía que sólo el 36% de los jóvenes, a los que consideramos nativos digitales, se sentía preparado para la industria 4.0, si atendemos a la percepción de las mujeres, el porcentaje baja al 30%.

El reto fundamental es que los distintos actores, instituciones educativas, familias, empresas y administraciones públicas,  asuman el rol fundamental que juegan para dar la vuelta a esta situación.

Es necesario superar los estereotipos de género y ampliar los referentes femeninos. En un estudio de la Universidad de Nueva York se observó que tanto niños como niñas de seis años, cuando debían buscar personas muy brillantes, respondían con personajes masculinos en la mayoría de casos. Para modificar esta tendencia, es necesario que en las escuelas se fomente desde edades muy tempranas las habilidades STEM, pero también que familias y educadores fomentemos habilidades diferentes en las niñas y ayudemos a identificar mujeres con papeles relevantes en tanto en áreas STEM como en otras áreas. La divulgadora Clara Grima, que imparte charlas en centros educativos para fomentar la afición por las matemáticas y la programación, comenta que cuando pregunta “quién ha pensado trabajar en informática, en desarrollar su propia app o en diseñar su propio videojuego, ninguna chica responde”. En general, no conocen mujeres informáticas y tampoco saben lo que hacen en sus trabajos.

Pero también es necesario que se diseñen nuevas políticas públicas que fomenten este cambio y que las empresas apoyemos a los jóvenes en su proceso de transformación y preparación para la industria 4.0.

¿Hay alguna receta que garantice el éxito del cambio cultural en una organización?

Es importante que la necesidad de cambio se asuma desde los puestos directivos pero debe ser un proceso de doble sentido. Para ello, es muy útil crear un grupo de apoyo a la transformación, unos embajadores que acompañen, apoyen, generen confianza en los equipos y difundan el cambio en las distintas áreas de la organización.

Sin embargo, más que llevar a cabo un “cambio cultural” , que puede tener éxito puntual, hay que integrar en los equipos la “cultura del cambio” de forma que asuman que el cambio es algo constante, no una modificación en determinados procesos con una fecha de inicio y una de fin.

¿Qué perfiles, a tu juicio, serán los de mayor proyección en los próximos meses? ¿Qué acciones se deben tomar para que cada vez más jóvenes opten por carreras técnicas?

La mayoría de los estudios apuntan a que los trabajos vinculados a las carreras STEM (Ciencia y Tecnología) y en particular los especialistas en inteligencia artificial, robótica, científico de datos o biotecnología serán los más demandados no sólo en los próximos meses, sino en los próximos años.

Sin embargo, las empresas cada vez más demandan perfiles transversales por lo que será necesario que desarrollen nuevas competencias como la adaptabilidad al cambio y la flexibilidad. Además, la formación continua será indispensable.

Las acciones para atraer a los más jóvenes a estas carreras, las he descrito anteriormente: involucrar a todos los actores, empezar desde etapas muy tempranas, trabajar para acabar con los estereotipos y facilitar la movilidad curricular. No obstante, creo que también hay que acabar con los estereotipos respecto a la capacidad de aprendizaje y a la movilidad curricular. Se puede empezar a programar a cualquier edad y con diferentes conocimientos previos, los beneficios de la formación científica aportan valor a en todas diferentes etapas profesionales.

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